3 dic. 2016

2ºBACH T.6. HACIA UN ESTADO LIBERAL 1833-74

      
     
El abrazo de Vergara

 
La regente firma la Constitución de 1812

Martínez de la Rosa
  
Mª Cristina y Espartero
    

          "Puttana mà pia" “¡No, con Paquita, no!” “Hijo mío, la única sangre Borbón que corre por tus venas es la mía”. * Curiosidades

     
        General O'Donnell

   



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EL SEXENIO DEMOCRÁTICO
 
Cuartel de San Gil                                                          Puente de Alcolea
  

 

      



 

  


   
       



A. 
B.
C.

*CURIOSIDADES
"LA VIDA PRIVADA DE ISABEL II"

Según aseveran la mayoría de historiadores, Isabel II, debido a la deficiente educación recibida, fue una niña más bien cortita que destacaba únicamente por su apetito insaciable. Este lo ponía de manifiesto en sus dos vertientes, y es que igual se zampaba “fuentes de arroz con leche como el que comía aceitunas”, que se beneficiaba amantes como si tuviera que batir algún récord Guinness.

A los trece años fue declarada mayor de edad y a los dieciséis la casaron con su primo Francisco de Asís, apodado por el pueblo llano como Pasta Flora o Doña Paquita, debido a sus “desviados” gustos a la hora de buscar compañía en el lecho. Aseguran los historiadores que cuando la reina se enteró de quién iba a ser su futuro esposo exclamó: "¡No, con Paquita no!” De él comentó Isabel II: "¿Qué puedo decir de un hombre que en nuestra noche de bodas llevaba más encajes que yo?"

Mientras Isabel orientaba su vida afectiva y sexual rodeándose de una corte de amantes, su primo consorte se relacionó con un joven galán, Antonio Ramón Meneses, con quien logró cierta estabilidad emocional

Debido a sus múltiples relaciones sexuales Isabel engendró un total de once hijos, de los cuales sobrevivieron seis. En aquella época las pruebas de paternidad eran inimaginables y resultaba aventurado saber quién era el padre de la criatura; pese a ello todo el mundo sabía que Alfonso XII era fruto de su relación con Enrique Puig Moltó, capitán del cuerpo de ingenieros. Por cierto Isabel II, al ginecólogo que predijo que estaba embarazada del futuro rey, le concedió el título de marqués del Real Acierto. Francisco no dijo esta boca es mía, reconocía los hijos y por cada retoño que nacía recibía un millón de reales por presentarlos en la corte.
Cuentan que en una ocasión Isabel dijo a su hijo Alfonso: 
“Hijo mío, la única sangre Borbón que corre por tus venas es la mía”
Sabiendo lo que había, Pío IX se negó a bautizar personalmente a Alfonso XII y esta fría relación entre Reina y Papa se mantuvo hasta que años después fue condecorada con la Rosa de Oro, la más alta distinción vaticana. Cuando un cardenal criticó la distinción se produjo la siguiente conversación que demuestra los distintos tejemanejes políticos que a lo largo de la historia han vinculado a la Iglesia: "Santo Padre Isabel es una puttana" dijo el cardenal, a lo que Pío IX replicó: "Puttana, ma pia"